Comunicado de prensa Sipla-Oviedo

 


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La sección sindical de SIPLA en Oviedo, quiere hacer pública la situación que se está produciendo dentro de la Policía Local del ayuntamiento de esta ciudad.

A mediados del mes de diciembre se publicó en los tablones de la policía una orden por la que se cambiaba de destino a más de 25 compañeros.

La gran mayoría de ellos, fueron cambios realizados a dedo, sin existencia de una petición inicial por parte del trabajador. Cambios de destino, que afectan al horario, al turno, a la situación profesional, personal y familiar de los trabajadores.

Estos cambios, en contra de lo establecido en el art. 37 del EBEP, que dice " serán objeto de negociación las materias que afecten a calendario laboral, horarios, jornadas, vacaciones, permisos, movilidad funcional y geográfica, así como los criterios generales sobre la planificación estratégica de los recursos humanos, en aquellos aspectos que afecten a condiciones de trabajo de los empleados públicos " , no han sido tratados en la Mesa General de Negociación, ni en una mesa sectorial con los sindicatos, ni siquiera con los propios afectados.

Se tratan de decisiones unilaterales, en las que lo que menos importa es la situación en la que dejan a los afectados por esos cambios. Gente que trabajaba de noche, se le cambia para el día. Gente que lleva años de motorista se le pasa a barrio, con cambio de turnos y de horarios. Incluso hay gente a la que simplemente se le permuta de destino con otra persona que ejercía sus mismas funciones. Eso sí, cambiando su calendario habitual y su horario.

Puede parecer extraño en otras administraciones, pero todos estos cambios se producen sin unas vacantes previas en un determinado puesto, y por supuesto, sin un sistema que regule la provisión de esos puestos.

Es decir, que lo que tenemos en Oviedo, es una situación insostenible en la que la Jefatura, sin justificación ni fundamento alguno, decide sobre la situación profesional, familiar y personal de unos trabajadores. A este respecto señalar que el EBEP, habla del derecho de los trabajadores a que se adopten medidas que favorezcan la conciliación de esa vida personal, familiar y laboral.

Desde SIPLA no tenemos conocimiento alguno sobre el criterio elegido para tomar estas medidas. Lo que sí sabemos es que no están basados ni en la antigüedad, ni en méritos, ni en capacidad, ni tampoco en esa ansiada conciliación familiar y laboral.

Ni que decir tiene, que los cambios son vistos por muchos de nuestros compañeros como algo coercitivo, y que se utilizan como un instrumento con el que cuenta la Jefatura para hacer empeorar las condiciones laborales. Los compañeros se sienten amenazados, saben que hoy están aquí y mañana pueden no estarlo. Pero se tiene miedo a denunciar los hechos ante el juzgado, y es comprensible, ya que les quedan muchos años de profesión por delante, y porque además los antecedentes no son muy halagüeños.

Como colmo de todas estas medidas, los policías locales de Oviedo tenemos que ver en la prensa, como desde la Jefatura y a través de un plan llamado Sumobis, se anima a los ciudadanos de esta ciudad a que compartan sus coches para acudir a sus puestos de trabajo. Podrán entender, que tal situación no caiga en gracia a nuestros compañeros, puesto que aquí se dan casos totalmente opuestos, ya que se están cambiando a compañeros que compartían sus coches con otros compañeros para venir a trabajar a esta ciudad.

Desde SIPLA queremos denunciar la poca eficacia que entendemos tienen estos cambios. Lo decimos porque el servicio al ciudadano no se va a mejorar. No se va a aumentar la presencia en la calle, ni se van a reforzar servicios esenciales para el ciudadano. Los cambios siguen apostando por una fuerte presencia en determinados servicios en detrimento de otros. Así mientras el servicio de noche, o el servicio de motoristas cada vez tiene menos componentes, el servicio de la grúa está perfectamente cubierto. Es más, y como un mejor ejemplo de cuál es el servicio prioritario, cuando por los motivos que sean, faltan los titulares de la grúa, se quitan motoristas encargados del tráfico de Oviedo para asignarlo a cubrir las vacantes de la grúa.

¿A qué se debe esta situación?

En primer lugar, entendemos que todo nace de un error de apreciación de la Alcaldía que entiende que si designa a una persona para desarrollar la labor de Jefatura del Cuerpo, con esa designación se le otorga a la misma la “iluminación divina” del hacer y deshacer a su antojo con absoluta impunidad, incluso en contra de la Ley o en fraude de ella, y que todas las decisiones que este tome están recubiertas de infalibilidad. Nada más lejos de la realidad; la situación es caótica, el descontento casi generalizado (hay personas que, sin mérito alguno, alcanza enormes beneficios de todo esto) y el servicio al ciudadano queda mermado en su calidad ya que no consigue la compensación en mejora de calidad de vida acorde con su aportación al mantenimiento del servicio por la vía de los impuestos.

Esta sección sindical desconoce que alegrías aporta al Ayuntamiento de Oviedo y a sus ciudadanos el hecho de que el gestor máximo del servicio “juegue a los soldaditos” con las personas que tiene a su cargo, aunque tiene muy claro que a estas alturas los que menos importa en las altas esferas de la Policía Local de Oviedo es el ovetense de a pie.

En segundo lugar, existe una creciente rumorología en el seno de la plantilla que tiene que ver con los recientes acontecimientos políticos acaecidos en el seno del PP asturiano; la división interna y el claro posicionamiento de la Jefatura de la Policía Local del lado del ahora “defenestrado” Álvarez Cascos, nos hace temer que estemos siendo utilizados como “armas arrojadizas” dentro de una estrategia que nada tiene que ver con el servicio de Policía; se provocan reacciones, reclamaciones, etc. que sirven para desautorizar a la alcaldía como máxima responsable de dicho servicio.

Solamente la profesionalidad al frente de la Policía ovetense puede frenar estos desaguisados; exigencia de profesionalidad que es un clamor entre los miembros de la casi totalidad de la plantilla.