El Sipla critica la escasez de agentes municipales para atender el incremento de carga de trabajo en los meses de verano

 


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Son pocos los agentes de la Policía Local y son pocos, según el Sindicato Independiente de la Policía Local (Sipla), porque «la carga de trabajo ha aumentado de forma notable mientras que los agentes seguimos siendo casi los mismos». Los concejos de la comarca, por regla general, cumplen las ratios que marca la ley (1, 4 agentes por cada mil habitantes), pero las tareas se han incrementado de forma, en ocasiones, desorbitada.

¿Por qué? «Porque los ayuntamientos, por estrategias políticas, se han apropiado competencias que pertenecen a otros cuerpos de policía. Por poner un ejemplo, la violencia de género es algo que llevamos nosotros en Avilés, igual que la Policía Nacional. Y no decimos que se duplique el servicio, porque se precisa, decimos que la tarea se ha doblado, pero no el número de trabajadores que la deben atender», apuntó un representante del Sipla.

Un ejemplo más claro de esto es, según el Sipla, la policía de barrio, un servicio incluido en el programa electoral del PSOE que, según el Sipla, «ha pasado a la historia, porque al final se han dado cuenta de que con el personal que tenemos no se podía llevar a cabo» , comentó un portavoz del Sindicato Independiente, mayoritario en el sector.

Los policías locales de la comarca, por tanto, parecen sacos sin fondo. Manuel Jesús Villa, secretario general del Sipla pone un símil futbolístico sobre la mesa: «Los directivos del club y, sobremanera, el entrenador, han llevado a un equipo de Primera División a la categoría regional. Nada, absolutamente, nada, está bien hecho, desde la alineación hasta la estrategia, pasando por el incentivo necesario para ganar. Nada. Los jugadores partiéndose el pecho como mejor pueden mientras los órganos directivos se concentran en la iluminación del estadio o en el marcador de los goles para que sea de última generación». Habla de la situación del cuerpo de seguridad de Avilés, pero es una opinión extensible, a su modo de ver, al resto de los cuerpos de Policía Local de la comarca.

Lo que sucede en Avilés lo refleja un informe sobre la situación psicosocial de los agentes que el Ayuntamiento de Avilés encargó a una empresa privada, una consultora psicológica. Según este informe -Pilar Varela, Alcaldesa de Avilés, dice que es «de uso interno»- el 82,4 por ciento de los 70 policías entrevistados (son 119) critica la desorganización del cuerpo, el mismo porcentaje no tiene alicientes para ir a trabajar y el 80,4 considera que los responsables del cuerpo promocionan a los agentes «enchufados». La Alcaldesa de Avilés declinó hacer declaraciones sobre el estado en que se encuentran los funcionarios que están a sus órdenes (la competencia de Seguridad la ejerce Pilar Varela de forma personal). Los representantes del Sipla exigen una respuesta, sobremanera, por la Ley de Transparencia Administrativa.

Castrillón es un concejo en el que el aumento de la carga de trabajo en verano se incrementa fundamentalmente. «La escasez de arena en Salinas ha trasladado a los bañistas a San Juan de Nieva y Bayas, a 25 minutos de distancia. Nunca hubo problemas por la afluencia de perros a Bayas, y ahora sí. Y la distancia nos impide dar un servicio óptimo» , comentó un portavoz del Sipla. Castrillón cuenta con 1,6 policías por cada mil habitantes, pese a que en verano esta población aumenta. En Corvera lo que se ha producido -con la retirada de 63 multas en la calle Castaño- es «un agravio comparativo y una desautorización», protestan los sindicatos policiales.

Fuente documental: La Nueva España digital