Los policías avisan de que la norma ‘antibotellón’ puede alentar delitos

2012-02-03 


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Los sindicatos policiales, tanto de la Policía Nacional como de la Local, alertaron ayer de los riesgos que podría conllevar la aplicación de la ordenanza por la convivencia según se especifica en el borrador elaborado por el equipo de gobierno, ya que podría alentar nuevos delitos. Además, los agentes criticaron que la mayoría de loas artículos que componen el borrador no sólo no son eficaces, sino que prohiben actividades que, en realidad, se dan de manera aislada en Gijón.

Desde el SUP, sindicato mayoritario en la Policía Nacional, se alerta del peligro de prohibir y sancionar la prostitución callejera y la mendicidad. En el caso de la prostitución, los representantes sindicales señalan que podría alentar “la prostitución en domicilios particulares y entonces sí llegarían las denuncias”, señalan desde el SUP. “La ordenanza, según está, no acabaría con el problema, sino que lo trasladaría”. La ordenanza tampoco paliaría la mendicidad, algo que los agentes consideran una consecuencia del panorama económico, “y que, según están las cosas, nos tememos que irá a más”, apostillan. Por contra, la prohibición de la mendicidad “podría hacer crecer los delitos por robo. La gente que pide por la calle se supone que es porque no tiene ni para comer y necesita el dinero. Si no lo consigue por medio de la mendicidad, podría intentar conseguirlo robando”, avisan los sindicalistas. La fórmula: intervenciones esporádicas y, sobre todo, la desviación, mediante los servicios sociales, a centros especializados como la Cocina Económica o el Albergue Covadonga. No obstante, el SUP alerta de la poca cobertura que se da a la que llaman “mendicidad profesional”, aquella que ejercen personas que, con el fin de lucrarse, utilizan a menores que venden productos por la calle, principalmente de noche. “Ese sí que es un problema real”, señalan los agentes.

Duplicidades Los representantes sindicales, además, señalan que muchas de las infracciones que el borrador propone sancionar, en realidad ya están incluídas en las distintas ordenanzas municipales ya en vigor, como las de limpieza o ruidos. “El caso es que se cumplan, pero existir ya existen. Si se vuelven a regular, se incurrirá en una duplicidad”, avisan desde el SUP, que inciden en el incumplimiento de una ordenanza en particular: la que especifica el horario de cierre de los bares. “No se cumple, y eso conlleva problemas”, señalan los agentes. El SUP solicitó ayer por carta su inclusión en la comisión que debate la ordenanza. “Se debe escuchar el consejo de los que día a día estamos en la calle y conocemos la realidad”, afirman desde el sindicato.

Problemas ficticios No sólo el SUP subrayó las deficiencias del borrardor. También el SIPLA, sindicato mayoritario en la Policía Local criticó que el borrador prohibe aspectos que no constituyen un problema real de convivencia en Gijón.

Es el caso de la prostitución. “La prostitución callejera en Gijón es testimonial. No se dan ni cinco denuncias al año”, afirman los representantes sindicales. Lo mismo se puede aplicar a la práctica del sexo en la vía pública. “Podemos tener algún caso aislado, sobre todo en verano, pero no es un clamor. El problema es si hay un menor implicado, pero eso ya está recogido en el Código Penal”, afirman desde el SIPLA que, sin embargo, echa en falta una mayor contundencia en sancionar la contaminación acústica y la protección de los animales.

Fuente documental: La Voz de Asturias