El Ayuntamiento obliga a los agentes de la Policía de Mieres a patrullar las calles a pie

2012-07-08 


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El gobierno de Mieres ha ordenado que la Policía Local comience a patrullar a pie toda la zona centro del casco urbano, dejando de usar los coches, como venían haciendo hasta ahora. Esta decisión «para acercar el servicio al ciudadano» ha hecho que aumente la tensión existente en el seno del cuerpo, que se siente «presionado» y «oprimido» por los actuales gestores municipales tras ser uno de los colectivos más afectados por el recorte salarial incluido en el plan de ajuste local. Los dirigentes municipales del sindicato policial SIPLA aseguraron ayer que la medida conllevará, a su juicio, la supresión del servicio de atención de emergencias. Los representantes de la central sostiene que los tiempos de respuesta en caso de accidentes o indisposiciones sanitarias «se ampliarán notablemente».

Las relaciones entre la Policía Local y el gobierno de IU son en este momento muy tensas. Las discrepancias entre ambas partes son notorias y están teniendo una incidencia directa en el rendimiento de la plantilla. La orden de patrullar a pie entró en vigor el jueves y ayer, viernes, había veinte agentes de baja laboral, sobre un computo total de 56 efectivos. «Nos están presionando con el objetivo de echarnos a la ciudadanía encima», señaló Juan Álvarez Vázquez, delegado sindical del SIPLA en Mieres. Y añadió: «El actual gobierno muestra un total desconocimiento del funcionamiento de un cuerpo policial; si estamos patrullando a pie en Oñón, con el coche en la sede, y hay un accidente en Vega de Arriba, lo más probable es que tardemos un buen rato en acudir».

El secretario general del SIPLA, Manuel Jesús Villa, salió ayer en defensa de la Policía Local de Mieres. «Existe una total ausencia de asimilación de valores democráticos por parte del equipo de gobierno, por lo tanto es imposible el diálogo y la negociación, conceptos fundamentales para conseguir unas relaciones laborales tolerantes y participativas encaminadas a conseguir un clima laboral estable». El máximo responsable regional del sindicato apuntó además que «no se puede entender que el alcalde de Mieres oprima a sus trabajadores y salga después en la prensa defiendo a otros colectivos (mineros), de esta actitud se deduce la hipocresía política y la falta de valores ideológicos».

Por su parte, el gobierno local se limitó a explicar ayer que con la decisión de poner a patrullar a pie a la Policía Local se busca «acercarla más al ciudadano».